El 1 de mayo se conmemoró el día del trabajo que, nos recuerda el reconocimiento a un trabajo digno e igualitario en las personas.
Si bien la idea de explotación laboral ha cambiado a lo largo del tiempo, tristemente esta no ha desaparecido, mientras que en gran medida la explotación tradicionalmente hablando ha disminuido, también ha mutado de diversas formas.
En primer punto, la explotación con horarios excesivos, pagos míseros y condiciones precarias del trabajo, se han convertido en cuestiones no solo señaladas sino eliminadas de la vida cotidiana.
Lo anterior lo podemos observar como una evolución de nuestro propio sistema de justicia laboral puesto que, las explotaciones que en años pasados se vivieron como una cotidianeidad como fue la esclavitud o los siervos o las condiciones infrahumanas que se vieron en los siglos pasados.
No obstante, hoy el reconocimiento de derechos laborales debe de ir más allá, como la existencia de regulaciones como la ley silla que si bien ha causado gran critica es necesaria la visibilización de gran número de trabajadores que no tenían derecho a poder descansar durante la jornada laboral.
Del mismo modo, el derecho a la desconexión que implica que las personas trabajadoras puedan disfrutar de su tiempo libre sin recibir llamadas o mensajes de sus jefes.
México es un país que gran parte de su potencial se encuentra en su mano de obra calificada lo que implica, que los trabajadores son de gran calidad, pero ello nos obliga a redoblar esfuerzos para garantizar que el trato hacia los mismos sea digno.
Existen grandes retos que superar como es la disminución de la jornada laboral y el aumento de los días de descanso.
Sin embargo, debe de quedar claro que nuestra nación solo puede ser fructífera en la medida que nuestros trabajadores tengan más y mejores derechos ya que, ello será la pieza angular de muestra economía.
Lic. Juan Fernando González Espinosa
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