Con motivo de las nuevas unidades del transporte colectivo en la capital del país, parece que es importante resaltar estas acciones tienen en nuestro estado.
Es interesante como se olvidó durante muchos años, que el poder transportarse es parte de los derechos como el de una vida digna o incluso el del trabajo o igualdad de condiciones, así como a un medio ambiente sano.
Hoy parece que la historia es distinta, mientras la inversión en carreteras que durante años parecía ser el emblema nacional, hoy se invierte en líneas férreas que son un baluarte para el transporte, mucho más seguro y ambientalista que cualquier otro medio de traslado.
En ese mismo sentido, la apuesta por nuevas unidades y la mejora en las rutas de la capital del estado, parece que sigue la misma lógica: conforme más apostemos a medios masivos de transporte dignos, eficientes, eficaces y útiles para nuestra sociedad, dependeremos mucho menos de los vehículos propios lo que generaría menos tráfico, menos accidentes y por supuesto menos contaminación.
Lo que durante años se pensó como igualdad el que todas las personas tuvieran un coche, hoy se ha convertido en una idea diversa en que todas las personas tengan la oportunidad de trasladarse de manera fácil y segura a su lugar de destino.
Pensar lo contrario generaría una infinidad de vehículos y problemas que, poco a poco harían de nuestras ciudades, un lugar de caos vehicular y de difícil convivencia.
En tal sentido, la planificación de las ciudades permite que los medios masivos de transporte generen una movilidad organizada, con el objetivo de que la población pueda disfrutar de ciudades diseñadas para su comodidad. El cambio que hoy se plantea es sustancial para un mejor lugar para todos.
jfernandoge1@gmail.com
