En 2004, se estrenó la película Million Dollar Baby dirigida por Clint Eastwood, quien también participó en la producción, compuso la banda sonora e interpretó uno de los papeles principales. Este drama estadunidense, ganó cuatro premios Óscar, incluyendo Mejor Película y Mejor Actriz.
Traigo a colación esta referencia porque en una escena la protagonista (una boxeadora), después de ganar una importante pelea, obtiene el suficiente dinero para comprar una casa. Lleva a su madre al lugar y con un gesto compasivo, le entrega las llaves en la mano.
La reacción de la madre es inesperada; muy molesta recrimina a la hija porque como propietaria de una vivienda ya no podrá cobrar los apoyos que le brinda el gobierno. Es decir, en su lógica, es preferible seguir rentando un cuarto y gozar de ciertos beneficios, que tener una propiedad que le permita tener un patrimonio para ella y sus hijos.
Esto viene a colación porque la senadora Carolina Viggiano, tuvo un posicionamiento en redes sociales donde criticó la construcción del Centro Administrativo y de Servicios para el Pueblo (CASP), dos torres que se construyen en Pachuca y que tienen como objetivo reunir en un solo lugar las principales oficinas gubernamentales.
Esta construcción busca concentrar a todas las dependencias para que se dejen de rentar otros espacios que merman el patrimonio de los hidalguenses. Hasta el día de hoy, y como herencia de las administraciones anteriores, se rentan 153 inmuebles con un gasto anual de 114 millones de pesos. Solo en rentas, suministros y mantenimiento, el costo para el estado es altísimo.
Pero para la priísta, es mejor seguir rentando que invertir en la construcción de un inmueble que permitirá aumentar el patrimonio de las próximas generaciones. Este es el mismo pensamiento diminuto de aquella madre que vivía del gobierno. Donde es mejor acostumbrarse a las carencias que ampliar horizontes y cambiar las condiciones de vida.
En su argumentación, la también secretaria general del PRI, dice que la construcción de dicho inmueble tendrá consecuencias negativas en las vialidades circundantes. Y en eso tiene razón. El crecimiento de ésta y otras ciudades ha sido acelerado y su infraestructura se ve rebasada con frecuencia.
Para tal efecto, las políticas públicas que se implementan aquí, como en otras partes del mundo, se dirigen hacia la ampliación de la red del transporte público. En este particular, hay que recordar que el actual gobierno anunció en junio de 2026, una inversión superior a 662 millones de pesos para aumentar la flota de camiones y cerca de 100 millones para remodelar las estaciones del tuzobús. De esta manera, iniciaron operaciones 80 unidades nuevas y en cuestión de días llegarán otras 60.
De tal manera que la senadora Viggiano puede estar tranquila porque habrá opciones de movilidad que le permitan a las personas acudir a estas oficinas sin mayores contratiempos. Este sistema de transporte, por cierto, tuvo que ser rescatado porque las anteriores administraciones priístas lo dejaron en el olvido.
Por último, vale la pena hacer un llamado a la serenidad, aunque aparentemente no sea lo suyo. Lo digo porque el día de ayer la legisladora increpó a una de sus pares, después de un acalorado debate en tribuna. Ese arranque de ira nubló su juicio al grado de lanzar amenazas e improperios. Esa degradación a nadie le ayuda, pero menos a un priísmo casi extinto en el estado de Hidalgo.
