Por Luis G. Ortiz

Salir de Palacio también significa salir del espacio cómodo de los discursos para encontrarse con la realidad del país.

El gobierno federal ha iniciado una gira por los estados para presentar sus resultados y acercar su rendición de cuentas a las distintas regiones. La intención, en principio, es positiva: ningún gobierno debería conocer al país únicamente a través de cifras, informes y reuniones en oficinas.

Pero recorrer el territorio también implica algo inevitable: escuchar lo que no siempre resulta cómodo.

Y eso ya comenzó a ocurrir.

En algunos de los primeros encuentros han aparecido reclamos y manifestaciones de ciudadanos inconformes. En Colima, por ejemplo, una protesta relacionada con la ampliación del puerto de Manzanillo interrumpió parte del acto. Más allá de las razones particulares de cada reclamo, hay un mensaje que merece atención: una parte de la sociedad no quiere solamente escuchar anuncios; quiere respuestas.

Las cifras de inversión, los avances y los nuevos proyectos pueden ser importantes, pero no siempre coinciden con lo que una persona experimenta todos los días. Para quien enfrenta inseguridad, problemas de movilidad, dificultades económicas o servicios que no funcionan como deberían, un discurso difícilmente sustituye una solución.

Por eso, una gira de gobierno puede ser mucho más que una serie de actos públicos. Puede convertirse en una oportunidad para escuchar directamente a quienes viven las consecuencias de las decisiones que se toman desde la capital.

Escuchar no significa aceptar todos los reclamos ni estar de acuerdo con todas las protestas. Significa reconocer que la inconformidad también forma parte de la realidad del país y que atenderla es parte de gobernar.

Porque gobernar no solamente es informar lo que se ha hecho. También es reconocer lo que falta, explicar lo que no funciona y, cuando sea necesario, corregir el rumbo.

Al final, el verdadero éxito de esta gira no estará en cuántos estados se visiten, sino en qué tanto de lo escuchado se convertirá después en soluciones.

¿Qué pasará cuando terminen las giras y comiencen las exigencias de resultados?

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