Una efectiva coordinación entre los hospitales de la red IMSS Bienestar de Apan y Tulancingo evitó la amputación del brazo derecho de una mujer de 52 años que ingresó en estado crítico tras el ataque de una araña violinista.
La respuesta incluyó una intervención quirúrgica inmediata y un seguimiento de alta especialidad que permitió a la paciente conservar la movilidad total de la extremidad.
La gravedad del caso se debía al desarrollo de un síndrome compartimental, una complicación en la que la inflamación eleva la presión dentro de los tejidos, bloquea el flujo sanguíneo y pone en riesgo la viabilidad del miembro.
Ante este escenario, el equipo de cirugía del Hospital General de Apan practicó una dermofasciotomía de emergencia.
El procedimiento consistió en realizar cortes para liberar la presión acumulada, restablecer de inmediato la circulación hacia el antebrazo y la mano y controlar la urgencia principal.
Superada la fase crítica, el Hospital General IMSS Bienestar de Tulancingo continuó con el tratamiento integral de mediano y largo plazo.
El personal implementó un plan enfocado en la recuperación biológica y motriz de la paciente, que incluyó una cirugía plástica, la reconstrucción de los tejidos dañados por el veneno y un seguimiento para favorecer su recuperación estética y funcional.
La siguiente etapa consistió en un programa de medicina física para recuperar la movilidad y la fuerza de la mano y el brazo.
Además, el tratamiento clínico mantuvo un esquema de curaciones especializadas y antibióticos de amplio espectro para eliminar cualquier riesgo de infección.
La paciente, que al principio confundió la picadura con una lesión menor, reconoció el acompañamiento del personal de salud de la región.
También explicó que todo el servicio, desde la cirugía de emergencia hasta las terapias de rehabilitación en Tulancingo, fue gratuito, lo que le permitió reincorporarse a sus actividades con una óptima calidad de vida.
