La regularización de asentamientos ubicados en predios ejidales es la estrategia con la que el municipio busca destrabar la ejecución de obra pública y acceder a una bolsa de recursos federales que podría duplicar la actual.
El secretario de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Medio Ambiente de Tulancingo, Armando Pérez Alcibar, explicó que las colonias asentadas en tierras ejidales sin regularizar y con uso de suelo agrícola impiden legalmente invertir recursos públicos en infraestructura básica, lo que mantiene sin servicios a numerosas familias.
Indicó que esta situación está ligada a la actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU), documento que ya fue entregado al Gobierno de Hidalgo para revisión.
Tras las observaciones estatales, se realizarán consultas y ajustes antes de enviarlo al Congreso local para su aprobación.
Añadió que el nuevo programa permitirá reconocer como asentamientos humanos zonas que hoy tienen uso agrícola, lo que facilitará su regularización y la introducción legal de infraestructura y servicios.
También destacó que la actualización del PMDU fortalecerá la gestión de recursos federales.
Actualmente Tulancingo recibe entre 60 y 65 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISM), pero la expectativa es elevar esa cifra hasta 140 millones de pesos para atender rezagos en colonias que han permanecido fuera de los programas de obra pública.

