A casi dos años del triple feminicidio que conmocionó al Valle de Tulancingo, familiares de las víctimas se manifestaron frente a los Juzgados de Control, Juicio Oral y Ejecución para exigir una sentencia y la pena máxima contra los presuntos responsables, en la antesala de una audiencia más del proceso.

El caso corresponde al crimen ocurrido la noche del treinta de julio de dos mil veinticuatro en la colonia San Isidro, en Santiago Tulantepec, donde fueron asesinadas las hermanas Yesenia Joselín, de veinticinco años, y Guadalupe S. G., de veintitrés; junto con Daniela G. S., originaria de Tijuana.

Los cuerpos fueron localizados la madrugada del 31 de julio en un departamento.

Marcial Sánchez Pérez, padre de dos de las víctimas, afirmó que el proceso ha sido desgastante y ha afectado la salud y la economía de la familia, ya que han tenido que dejar de trabajar para acudir a las audiencias.

Las víctimas fueron halladas con signos de violencia, atadas de pies y manos y con heridas mortales.

En el caso de Guadalupe, el padre confirmó que tenía un embarazo de cuatro meses al momento de los hechos.

Días después, el cinco de agosto de dos mil veinticuatro, fueron detenidos tres presuntos implicados identificados como Omar N., Ricardo N. y Diana Aylet N.

Inicialmente fueron imputados por feminicidio, y en marzo de 2025, la Procuraduría incorporó el delito de aborto forzado.

A casi veintitrés meses del crimen, el juicio sigue sin sentencia.

El expediente supera las diez audiencias y se han señalado retrasos atribuidos a la defensa por prácticas dilatorias.

Las familias reiteraron su exigencia de cerrar la etapa probatoria y emitir un fallo condenatorio con la pena máxima.

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