Siete de cada diez casos de violencia familiar contra menores no llegaban a denunciarse porque las víctimas y sus redes de apoyo desistían ante las largas esperas para iniciar la querella, informó Lorena Elizabeth Barranco Licona, recién nombrada procuradora municipal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Tulancingo.
Explicó que esta situación ocurría porque la entonces Unidad de Primer Contacto no tenía facultades para presentar la denuncia y debía apoyarse en la Subprocuraduría para acudir al Ministerio Público.
Ese procedimiento burocrático obligaba a las víctimas y a sus acompañantes a esperar entre ocho y diez horas para iniciar la denuncia, por lo que muchas abandonaban el proceso.
Indicó que, con la transformación de la Unidad de Primer Contacto en Procuraduría Municipal, oficializada el pasado martes 7 de julio, se busca reducir esos tiempos de espera y disminuir el porcentaje de víctimas que no presentan la denuncia.
Destacó que el principal cambio es el acompañamiento directo y la facultad de iniciar carpetas de investigación sin depender de la Subprocuraduría de la Defensa del Menor.
Barranco Licona precisó que los casos que con mayor frecuencia atendía la antigua Unidad de Primer Contacto eran de violencia familiar y violación sexual.
Agregó que, en cuarenta por ciento de los casos de violencia contra menores, el agresor es el padrastro.
La funcionaria informó que la Procuraduría Municipal cuenta actualmente con un equipo multidisciplinario integrado por tres personas.
No obstante, consideró que, por la dimensión del municipio, en el futuro sería conveniente ampliar la plantilla con al menos tres integrantes más.
La Procuraduría Municipal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes se ubica a un costado del parque El Caracol y brinda atención de lunes a domingo.
