La semana pasada quedó aprobada la reforma electoral en el Congreso Local, que armoniza el Código Electoral del Estado de Hidalgo con la Constitución Federal. Lo anterior permitirá empatar dichas normas jurídicas, pero también busca garantizar la racionalidad institucional, eficiencia presupuestal y una nueva integración de los Ayuntamientos.
A la par, dichas modificaciones inciden directamente en la conformación de los ayuntamientos. Ahora, los cabildos tendrán una sola sindicatura y un máximo de 15 regidurías, distribuidas en tres rangos poblacionales: menos de 20,000 habitantes: 1 sindicatura (Mayoría Relativa), 4 regidurías (MR) y 3 de Representación Proporcional (RP); de 20,000 a 50,000 habitantes: 1 sindicatura (MR), 5 regidurías (MR) y 4 de RP; más de 50,000 habitantes: 1 sindicatura (MR), 8 regidurías (MR) y 7 de RP.
En suma, se busca reducir la burocracia en los municipios desapareciendo la sindicatura de primera minoría para acatar el mandato constitucional federal, de contar con un solo síndico por municipio.
En consecuencia, se lograrán ciertas economías y ahorros generados por la reducción en el tamaño de los Ayuntamientos. Estos recursos en las finanzas municipales se destinarán, así lo marca la ley, exclusivamente a obras de infraestructura pública.
Además, con las modificaciones a la norma se facilita el registro para candidaturas de personas con discapacidad, permitiendo acreditar esta condición mediante certificados médicos (públicos o privados especializados), Certificado Digital o Credencial Nacional.
Otros menesteres que parecen pequeños pero que aceleran las cuestiones burocráticas también se verán impactadas. Por ejemplo, se adelantan 7 días los periodos para el registro de candidaturas, se prohíbe la sustitución de candidatos por renuncia dentro de los 15 días previos a la jornada electoral para dar mayor certeza al electorado, se reconoce expresamente el derecho de las candidaturas independientes a participar en las operaciones de asignación de regidurías por el principio de representación proporcional, por mencionar las principales.
Ahora bien, como puede apreciarse buena parte de los cambios descansan en los ayuntamientos. Ojalá que estas modificaciones abonen a otro clima político al interior de estas administraciones. Porque, una condición actual que se presenta en algunas de estas demarcaciones tiene que ver con conflictos entre el síndico y el presidente.
Ejemplos hay varios, pero sería bueno evitar esos problemas desde el interior. Es decir, desde la misma conformación de los cabildos y la reducción de la burocracia, en aquellos espacios muy complejos de origen por los temas que resuelven (recolección de basura, alumbrado público, seguridad, parques, jardines, mercados, panteones, tiraderos de basura, entre otros).
