Las manifestaciones que hemos visto en el país galo, no parecen fuera del contexto internacional y de aquello que se ha visto a lo largo de diversos países. En cambio, suena como un concierto armónico con el resto de las manifestaciones y reclamos, que se han generado en lo que llevamos de este siglo.

El comienzo por parte de estudiantes que exigen a un gobierno mejores condiciones en educación, profesores y calidad en sus aulas, seguido por un reclamo por el encarecimiento en un país donde la inflación parece ser una constante, donde las oportunidades de lograr los sueños y vivir alejados de las deudas y cercanos a una vida bienestar, no parece complejo de discutir.

Lo interesante parece y a propósito del 2 de octubre, es que este movimiento no es ajeno a nuestro mundo, puesto que aquel movimiento estudiantil que vimos en México, tuvo su auge en Francia con el famoso movimiento “les pavés de Mai 68”, que consistió en las manifestaciones de estudiantes franceses, que ocuparon el pavimiento de las calles de Paris para hacer barricadas y enfrentarse a la policía.

En tal sentido, aquello que ocurre del otro lado del Atlántico no puede, ni debe de ser ignorado cuando el mundo se queja y se ha quejado, desde hace años, de las mismas causas.

Pareciera que la política económica que en algún momento generó tanta riqueza hoy no permite las condiciones necesarias para que, quienes luchan por un sueño, lo logren y la exigencia aun mayor de generaciones mejores preparadas en su ramo, con el objetivo de alcanzar mayores beneficios en un momento histórico donde debiera ser posible, no lo es. Es más que factible para que dé sentido aquello que visualizamos como un movimiento en Francia.

jfernandoge@gmail.com

* Las opiniones expresadas por columnistas y colaboradores son de su exclusiva responsabilidad y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *