De los siete camiones recolectores que permanecen en desuso detrás del edificio de la presidencia municipal de Tulancingo, solo uno podrá volver a operar, mientras que los seis restantes se encuentran en proceso de desincorporación.
El secretario de Servicios Municipales, Juan Alberto Santuario Elías, informó que una revisión técnica y un peritaje determinaron que la unidad con número económico 84 aún se encuentra en condiciones de ser rehabilitada, por lo que podría prestar servicio durante algunos años más.
Respecto a las demás unidades, señaló que ya se solicitó formalmente su baja ante el área de Inventarios, instancia que dará seguimiento al procedimiento para desincorporarlas del patrimonio municipal y definir si serán vendidas o subastadas.
Personal de esta área confirmó que los vehículos fueron evaluados por peritos del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo; tras ese proceso serán sometidos a un procedimiento de enajenación y posteriormente el ayuntamiento determinará el destino final de cada unidad.
Los lineamientos para la enajenación de bienes muebles en desuso, inservibles u obsoletos del municipio establecen en su artículo 6 que cualquier proceso de donación o venta requiere un dictamen pericial de avalúo que acredite que los bienes se encuentran en desuso, son inservibles o resultan obsoletos.
En caso de optar por la venta, el artículo 9 contempla mecanismos como licitación pública, invitación a cuando menos tres compradores, adjudicación directa, subasta o remate, de acuerdo con el valor de los bienes sujetos a enajenación.
