Al menos 20 toneladas de coque permanecían resguardadas en una bodega clandestina ubicada en la colonia El Águila, en la comunidad de Progreso, municipio de Atotonilco de Tula, donde ayer vecinos exigieron el cierre definitivo de la empresa.
Habitantes de la zona se manifestaron afuera del inmueble al acusar que el almacenamiento de coque, un producto derivado de la refinación del petróleo, ha provocado contaminación en calles, viviendas y áreas verdes.
También denunciaron que los camiones de carga dejan residuos sobre la carretera durante el trasvase del material.
Explicaron que esas partículas se dispersan y terminan sobre techos, patios y jardines de las casas cercanas, por lo que pidieron la intervención de las autoridades municipales.
Al sitio acudió personal de Protección Civil, Salud, Reglamentos y Ecología del municipio, que realizó una inspección y confirmó que en el lugar se almacenaban al menos 20 toneladas de coque de manera irregular, pues no existían las condiciones adecuadas para su manejo y trasvase.
Las autoridades advirtieron que esta situación representa un riesgo para la salud de los habitantes.
Durante la revisión solicitaron a la empresa la documentación para realizar esa actividad, pero no pudo acreditar los permisos municipales necesarios.
Además, detectaron irregularidades en el manejo del material, el cual requiere condiciones especiales de transporte y confinamiento para evitar su dispersión.
Por ello iniciaron un procedimiento administrativo y dieron vista a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), para que realicen las inspecciones correspondientes y determinen la responsabilidad de los propietarios, así como los posibles daños ambientales.
Mientras se desarrolla el procedimiento administrativo, la empresa permanecerá clausurada.
A su vez, los vecinos adelantaron que entregarán evidencia de las afectaciones ocasionadas por esta actividad y presentarán una denuncia ante las autoridades ambientales.
También señalaron que se mantendrán vigilantes para impedir que el establecimiento vuelva a operar.
