La autopista México-Tuxpan se ha convertido en tierra de nadie y el actuar de la Guardia Nacional División Carreteras es, un tanto extraño.
Así lo denunció el abogado Eduardo Martínez León, usuario frecuente de esta vía, quien reveló que ha sido víctima de la delincuencia que opera con total impunidad sobre esta importante arteria que conecta al centro del país con el Golfo.
Para Martínez León hay un patrón que no puede pasar desapercibido: los delincuentes tienen calculadas las horas en las que no hay vigilancia.
“Es muy extraño, obstaculizan la carretera, ponen piedras, ponchallantas, hasta supuestas patrullas falsas, y asaltan durante minutos sin que aparezca una sola unidad de la Guardia Nacional. Parece que saben perfectamente a qué hora no hay rondines”, señaló.
El litigante fue tajante al describir el abandono en el que se encuentra el tramo más transitado por hidalguenses.
“En todo el trayecto de Tulancingo hacia Ecatepec no se puede apreciar ninguna patrulla. Ni una. Los automovilistas y transportistas estamos a merced del hampa”, acusó.
El punto más crítico, advirtió, se ubica entre San Alejo y Acaxochitlán, donde los atracos en contra de transportistas de carga, autobuses y vehículos particulares son frecuentes y cada vez más violentos.
Cabe señalar que, este es el mismo tramo que en las últimas semanas ha sido bloqueado por pobladores de Santiago Tepepan, precisamente para protestar contra los robos y la inseguridad.
Su testimonio coincide con decenas de denuncias que circulan en redes sociales, donde automovilistas han documentado videos de robos con violencia y el modus operandi de los delincuentes.
Otros reportes señalan que la carretera federal Pachuca-Tuxpan y la autopista México-Tuxpan carecen de vigilancia permanente, situación que es aprovechada por los delincuentes de manera recurrente.
La indignación crece porque, cuando la Guardia Nacional sí aparece, es solo para hacer acto de presencia.
Mientras tanto, los reportes no paran: robo de camionetas a mano armada a la altura de El Tejocotal, comandos armados que irrumpen en casetas de cobro como la de Miahuapan y asaltos con patrullas clonadas.
