Desde hace años los pachuqueños no tenemos la posibilidad de contar con una nueva estación de bomberos. Para la capital del estado que tiene una población de 325 mil habitantes, resulta muy preocupante que solo dos estaciones tengan la responsabilidad de responder a una posible emergencia.
Por eso, vale la pena resaltar, que este día se inaugure otra estación con la posibilidad de incrementar también al personal del cuerpo de bomberos que en los últimos cuatro años atendieron 13,367 servicios entre incendios, rescates, incidencias médicas, inundaciones y traslados.
Las instalaciones que entrarán en operación cuentan con 57 trabajadores, 8 Cámaras con tecnología a color de monitoreo 24 horas, 3 cámaras PTZ (robóticas) con lente motorizado para vigilancia perimetral, 5 pantallas 4k enlazadas a Internet, 7 access point distribuidos para cubrir áreas con internet inalámbrico y una sala estilo gabinete donde se concentra el sistema de vigilancia.
Todos estos esfuerzos resultan insuficientes porque Hidalgo cuenta con la instalación petroquímica de mayor riesgo en el centro del país, 500 kilómetros de túneles mineros y al menos 121 puntos de riesgo de inundación, identificados por CONAGUA.
Lo bueno es que se tienen 60 Atlas de Riesgo Municipales, lo que representa al 71% de los ayuntamientos estos instrumentos abonan a un buen manejo de las emergencias al saber las áreas susceptibles al interior del estado.
Decir que la nueva estación de bomberos situada al sur de la ciudad de Pachuca contó con la inversión superior a los 91.2 millones de pesos en infraestructura y equipamiento. Lo cual, consolida a este recinto como un sitio estratégico para la atención inmediata de emergencias.
También vale la pena mencionar que el 100% del personal del heroico cuerpo de bomberos está certificado contra incendios, extracción vehicular, estructuras colapsadas y rescate acuático.
En total, los bomberos estatales, suman 350 elementos entre estatales y municipales. Algunos de ellos, hay que decirlo son voluntarios sin recibir una paga por arriesgar la vida en cumplimiento de su deber.
Ojalá que más que instalaciones y personal, también se trabaje en la prevención de accidentes e incendios. Muchos de ellos, provocados de manera accidental por descuidos menores.
