El ruido de escapes modificados en motocicletas ha generado un creciente número de quejas ciudadanas en Tulancingo, debido a que en varios casos el estruendo se percibe como si fueran disparos, lo que provoca alarma, estrés y afectaciones en distintos sectores de la población.
Vecinos señalan que estos sonidos alteran a adultos mayores, recién nacidos y personas con discapacidad. En la vía pública, la reacción suele ser inmediata: al acelerar o desacelerar, algunas motocicletas emiten detonaciones que generan temor y confusión entre quienes las escuchan. Incluso, en zonas como el centro de la ciudad, se han registrado episodios en los que familias han corrido para resguardarse al pensar que se trata de un tiroteo.
Especialistas en mantenimiento de motocicletas explican que ciertos escapes son modificados para producir sonidos similares a explosiones o disparos, fenómeno conocido como deflagración de escape. Aunque esta práctica busca llamar la atención, provoca contaminación acústica y afecta la convivencia social.
Ante este panorama, el regidor Roberto Ivey Beltrán informó que el ayuntamiento trabaja en la elaboración de un nuevo reglamento de Medio Ambiente que contempla este problema, luego de recibir numerosos reportes por motocicletas con escapes ruidosos que generan molestias constantes.
Como parte de las medidas, detalló que se prevé la adquisición de un sonómetro para medir la intensidad del sonido, con un límite de hasta ciento treinta decibeles. Indicó que algunas motocicletas alcanzan niveles de entre ochenta y ciento veinte decibeles, rangos que ya se consideran perjudiciales para el oído humano.
Asimismo el regidor agregó que el reglamento se construye en coordinación con las direcciones de Protección Civil y Movilidad y Transporte, y que ya se analizan las sanciones que se aplicarán a quienes incumplan la norma.
Las quejas también se concentran en colonias como La Cañada, donde vecinos denuncian que por las noches algunos jóvenes realizan carreras y utilizan motocicletas con escapes alterados, lo que prolonga el ruido hasta altas horas. Con la nueva regulación, las autoridades buscan reducir estas conductas y recuperar la tranquilidad en las calles.
