Una situación de terror se vivió este lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, ubicada a aproximadamente una hora al sur de Tulancingo, donde un hombre armado disparó contra visitantes desde la cima de la Pirámide de la Luna y luego se quitó la vida.
El saldo es de dos personas fallecidas —una turista canadiense y el agresor— y al menos 13 lesionados. Cuatro presentan heridas por arma de fuego; el resto sufrió golpes, fracturas o crisis nerviosas durante la estampida.
El atacante, identificado como Julio César “N”, de 27 años y residente de la Ciudad de México, habría actuado solo. Escaló la pirámide y, tras una aparente discusión, abrió fuego contra turistas. Testimonios señalan que realizó múltiples detonaciones.
Portaba un rifle de cacería, un arma corta, un arma blanca y cartuchos útiles. Vestía ropa táctica y una camiseta con la leyenda “Disconnect and Self-Destruct”, vinculada a comunidades que glorifican la masacre de Columbine. Autoridades descartaron que llevara la frase “Natural Selection”, como se reportó inicialmente.
Entre sus pertenencias se hallaron objetos con alusiones a la extinta Unión Soviética, lo que apunta a una posible radicalización. El ataque ocurrió el 20 de abril, fecha del aniversario de la masacre de Columbine de 1999, considerado por especialistas como un posible elemento simbólico.
Los heridos fueron trasladados al Hospital General de Axapusco; entre ellos hay un menor de seis años y extranjeros de Colombia, Rusia y Canadá. Al menos uno fue llevado a un hospital de alta especialidad por la gravedad de sus lesiones.
Tras los hechos, se desplegó un operativo con la Guardia Nacional y cuerpos de emergencia para asegurar la zona.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó investigar el caso y brindar apoyo a las víctimas.
El ataque evidenció fallas en los controles de acceso al sitio, por lo que autoridades evalúan reforzar las medidas de seguridad en zonas arqueológicas del país.
