Lo que alguna vez fueron calles pavimentadas hoy son caminos de terracería cubiertos de hoyos, piedras sueltas y charcos.
Así describen habitantes de la colonia Los Sabinos, en Tulancingo, el estado de sus vialidades, las cuales permanecen en el abandono desde hace más de tres años sin que la autoridad municipal atienda el problema.
Los vecinos señalaron que el deterioro es generalizado en todo el fraccionamiento. Sin embargo, advirtieron que las condiciones son especialmente críticas en las calles Laurel, Pino, Ocote, Abeto y Liquidámbar, donde circular se ha convertido en una tarea complicada por el mal estado del pavimento.
Automovilistas explicaron que deben esquivar los baches para evitar daños en sus vehículos, ya que el pavimento prácticamente desapareció y fue sustituido por tierra y hundimientos.
Añadieron que las afectaciones son constantes y van desde llantas ponchadas hasta rines doblados, así como daños en suspensiones y amortiguadores, gastos que deben asumir por su cuenta.
La problemática también alcanza a peatones, adultos mayores y motociclistas.
De acuerdo con los habitantes, durante la temporada de lluvias el riesgo aumenta porque los baches se llenan de agua y es imposible distinguir su profundidad. Aseguraron que esa situación ya provocó caídas de motociclistas y de menores que se dirigen a la escuela.
Los colonos afirmaron que la inconformidad no es reciente.
Desde hace más de tres años han presentado oficios, solicitado audiencias y reportado el deterioro de las calles ante la Presidencia Municipal y la Secretaría de Obras Públicas, sin recibir una respuesta concreta.
Según los vecinos, las autoridades únicamente les informan que la obra está contemplada o realizan reparaciones provisionales al cubrir algunos baches con tierra, trabajos que duran apenas unos días antes de que las vialidades vuelvan a deteriorarse.
Por ello, insistieron en que la colonia requiere una repavimentación integral y no soluciones temporales que mantienen el problema sin resolver.
