Una costumbre nacida de la serie juvenil argentina Floricienta y popularizada años después por las redes sociales comienza a reflejarse en las florerías de Tulancingo, donde comerciantes estiman un incremento de entre 20 y 40 por ciento en sus ventas por la demanda de flores amarillas alrededor del 21 de septiembre.
Floristas consultados señalaron que la tendencia tiene mayor presencia entre jóvenes, quienes adquieren desde una sola flor hasta ramos y arreglos para regalar a parejas, amistades o personas por quienes sienten afecto.
Sin embargo, reconocieron que la fecha aún se encuentra lejos del movimiento comercial del 14 de febrero, cuando las flores son compradas por personas de diferentes edades.
El origen de esta tradición se relaciona con Floricienta, producción argentina estrenada en 2004 cuya canción Flores Amarillas aborda el deseo de la protagonista de recibir flores de ese color de la persona que ama. La fecha coincide con la llegada de la primavera en Argentina y otros países del hemisferio sur.
Con el paso de los años, las redes sociales recuperaron la canción y extendieron la tendencia a otros países latinoamericanos.
En México, adquirió mayor notoriedad a partir de 2022 mediante TikTok.
Aunque septiembre marca el inicio del otoño en el hemisferio norte, la fecha se mantuvo como parte de la costumbre.
Actualmente, las flores amarillas representan no solo el amor romántico, sino también expresiones de cariño, alegría y buenos deseos entre parejas y amistades.
En Tulancingo, los comerciantes estimaron que la comercialización aumenta entre 20 y 40 por ciento durante estos días, principalmente por consumidores jóvenes.
Una rosa o gerbera amarilla con follaje cuesta alrededor de 50 pesos, mientras que un girasol puede alcanzar los 100 pesos.
Los ramos parten de aproximadamente 350 pesos y su precio depende de la cantidad, variedad de flores y diseño solicitado.
