La reubicación temporal del tradicional tianguis de los jueves, con motivo de la Feria de la Virgen de los Ángeles, representa un reto para clientes y comerciantes, quienes coinciden en que el cambio de ubicación dificulta las compras y reduce las ventas.
Durante los próximos tres jueves, los puestos serán instalados una o dos calles arriba de la calle Echavarri para liberar las vialidades que ocupará la feria patronal, programada del 26 de julio al 16 de agosto.
Para muchos compradores, el principal inconveniente será caminar entre 80 y 100 metros cuesta arriba por una calle empedrada.
A ello se suman la reducción de espacios para estacionarse y la dificultad para localizar a los comerciantes que acostumbran visitar.
Rosy, una de las clientas del centro de abasto, explicó que el cambio afectará sus compras porque, al terminar, tendrá que recorrer una mayor distancia para abordar el transporte público.
Por ello, adelantó que procurará adquirir más productos este jueves para evitar acudir durante las siguientes semanas.
Beatriz y Bernardé compartieron esa percepción. Indicaron que, aunque la reubicación ya es una práctica habitual durante la temporada de feria, el recorrido adicional y la redistribución de los puestos complican las compras.
Incluso, señalaron que en ocasiones dejan de asistir uno o dos jueves mientras permanece el cambio de sede.
De las personas consultadas, solo una consideró que la modificación no representa un problema importante, al estimar que caminar unos metros más vale la pena para permitir el desarrollo de la festividad de la Diócesis de Tulancingo.
En tanto, comerciantes calcularon que la reubicación provoca una disminución cercana al 40 por ciento en las ventas debido a la menor afluencia de compradores.
Las calles que tradicionalmente ocupa el tianguis y que permanecerán libres para la instalación de la feria son Primero de Mayo, Echavarri, Libertad y parte de Rodríguez y Cos.
