El secretario de Planeación y Prospectiva, Miguel Ángel Tello Vargas, señaló que las inversiones destinadas al saneamiento del río Tula y a la reducción de emisiones industriales permitirán marcar un antes y un después para esa región a más tardar en 2030.

Afirmó que la intervención que se realiza en Tula busca disminuir la contaminación que durante décadas ha afectado la calidad de vida de los pobladores, tanto por las condiciones del río como por las emisiones provenientes de fuentes industriales.

Destacó que, en el caso de las aguas residuales, se trabaja en colectores que evitarán que este tipo de descargas lleguen directamente al río Tula.

Con ello disminuirán no sólo los niveles de contaminación, sino también los malos olores que permanecen en diversas zonas del municipio.

El funcionario explicó que esta infraestructura conducirá las descargas hacia sistemas de tratamiento, lo que permitirá reducir el olor fétido que se intensifica durante el estiaje y disminuir la contaminación.

A los colectores se suma la reconversión de la planta de tratamiento de aguas residuales de Atotonilco.

En este caso, indicó que la planta elevará su capacidad para procesar el líquido procedente del Valle de México.

Todos estos trabajos buscan atender la problemática de contaminación que enfrenta la región.

También se han intervenido los canales de aguas negras cuyas filtraciones llegaban al subsuelo y generaban contaminación en los pozos de agua potable.

En cuanto a la calidad del aire, también existe una inversión prevista cuyos trabajos podrían concluir antes de 2030.

De acuerdo con las estimaciones de la empresa productiva, los proyectos permitirán reducir hasta 97 por ciento los contaminantes asociados al azufre y a la quema de combustibles.

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