A unos días del inicio del ciclo escolar, padres de familia de las primarias Aquiles Serdán y Rafael Ramírez desconocen dónde serán reubicados sus hijos debido a la remodelación integral del inmueble que ambos planteles comparten en la calle Manuel Fernando Soto, entre Libertad y 1 de Mayo.
El edificio presenta cuarteaduras, filtraciones y desprendimiento de aplanados.
Las condiciones se agravaron con los fuertes aguaceros registrados en octubre del año pasado y llevaron a plantear una intervención integral para garantizar la seguridad de los estudiantes.
Pese a la proximidad del regreso a clases, los padres aseguran que la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo y las autoridades de la Zona Escolar no les han informado de manera oficial cuál será la sede provisional.
Tampoco conocen los horarios ni las condiciones en que operarán los dos turnos durante los trabajos.
Ante la falta de información, un grupo de tutores acudió ayer lunes a las oficinas de la Supervisión de la Zona Escolar 22 para solicitar una respuesta directa.
Sin embargo, señalaron que no fueron atendidos porque el supervisor se ausentó de las instalaciones.
Los padres señalaron que respaldan la remodelación debido a las condiciones del inmueble, pero exigieron que la autoridad defina cuanto antes dónde estudiarán los alumnos.
También pidieron que la información sea entregada por escrito para conocer con certeza cómo se desarrollarán las actividades mientras duren las obras.
Entre las alternativas que se analizan estaría el uso de aulas prestadas en escuelas cercanas o de espacios municipales.
Hasta ayer ninguna de estas opciones había sido confirmada oficialmente.
Los padres de familia advirtieron que regresarán a la Supervisión Escolar si en las próximas horas no reciben una respuesta sobre la sede temporal.
La prioridad, señalaron, es contar con un espacio definido antes del inicio de clases.
