El 28 de septiembre de 1821 fue cuando en realidad nuestro país se convirtió en un país independiente al firmar el Acta de Independencia del Imperio Mexicano donde se decidía que nuestra nación que después de estar sometida a un gobierno extranjero tomaba sus propias decisiones.
Posteriormente con la Constitución de 1824 se convirtió en una República democrática siendo la forma de gobierno que hasta este momento se ha mantenido en nuestra nación.
Parece de vital relevancia en momentos tan convulsos donde en gran medida se ha discutido sobre la soberanía y una idea de nación de la cual poco se ha planteado.
En materia de derecho los países se definen a través de sus constituciones y es mediante las mismas que mantienen no solo sus principios y su soberanía, sino su propia identidad.
De tal forma que pensar en un país como el nuestro que después de una lucha interna por una no reelección hoy se la plantee pareciera una locura o de un país que durante años enarbolo una bandera de no intervencionismo, en plantear cambiar esos ideales.
En ese sentido, México me parece se ha decantado por ser un país protector de derechos humanos, desde sus inicios, la lucha por la independencia se baso en la igualdad y en la máximo protección de derechos o por lo menos por los reconocidos en ese momento.
Del mismo modo, que el país se forjo a través de una lucha por la democracia y la división de poderes.
En suma, si debemos de pensar en una idea de soberanía y de defensa de la misma me parece que lo primero que debería de venir a nuestra mente son los principios y los ideales de nuestra Constitución que han buscado garantizar la mayor protección de derechos aun entre los más débiles y olvidados.
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