La lluvia registrada poco después del mediodía de ayer volvió a evidenciar los problemas de drenaje y deterioro de la carretera estatal Tulancingo–Santiago Tulantepec, donde severos anegamientos afectaron la circulación a la altura de las colonias Medias Tierras y San Isidro.
El agua cubrió un tramo de más de doscientos metros que prácticamente se convirtió en una laguna. La acumulación obligó a los automovilistas a disminuir la velocidad y generó largas filas de vehículos, mientras el tránsito avanzaba a vuelta de rueda durante varios minutos.
Conductores particulares y operadores del transporte público señalaron que la corriente volvió a abrir diversos baches que habían sido reparados recientemente. Atribuyeron el problema a trabajos superficiales que no resolvieron el deterioro de fondo y consideraron que la vialidad requiere una pavimentación integral.
Vecinos y propietarios de negocios asentados en esta zona limítrofe entre Tulancingo y Santiago Tulantepec insistieron en que desde hace meses han solicitado la rehabilitación del drenaje y del asfalto, al considerar que las inundaciones se repiten cada temporada de lluvias sin una solución definitiva.
El panorama tampoco es alentador para los próximos días.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, existe hasta un noventa por ciento de probabilidad de lluvia durante el fin de semana en el Valle de Tulancingo, por lo que persiste el riesgo de nuevos anegamientos en colonias como Medias Tierras, San José, Rojo Gómez, Vicente Guerrero y Magisterio.
