La Escuela Primaria Iberoamérica inauguró un mural artístico en su fachada principal, un proyecto artístico y cultural diseñado para vincular los elementos de la herencia histórica prehispánica con la promoción de valores cívicos fundamentales dentro de la comunidad escolar y el entorno vecinal.
La obra pictórica estuvo a cargo del Colectivo de Muralistas de Tulancingo (MUTU) y concentra una serie de representaciones iconográficas orientadas a preservar las raíces culturales del país. Entre las figuras centrales integradas en el diseño arquitectónico destacan el ajolote y el xoloitzcuintle, especies endémicas de relevancia histórica, además de la deidad prehispánica Quetzalcóatl y referencias estructurales a las pirámides de las civilizaciones antiguas.
Los autores de la pieza, los artistas Alejandro Márquez (director del colectivo), Manuel Basilio, Karen Ramírez y Mario Díaz estructuraron los muros bajo un concepto de “historias vivas”. Este enfoque busca que el alumnado y los habitantes de las colonias aledañas cuenten con una referencia visual diaria que fortalezca el sentido de pertenencia y el conocimiento de la historia nacional.
Más allá de la propuesta estética, la función principal del mural en el entorno escolar es pedagógica. La distribución de las imágenes fue planeada para recordar de manera permanente a las nuevas generaciones la vigencia de tradiciones y principios formativos esenciales, tales como la empatía, la solidaridad, la honestidad y el respeto.
La consolidación de este proyecto se logró mediante un esquema de participación ciudadana y responsabilidad social, al ser financiado y patrocinado de forma directa por empresas locales y miembros de la sociedad civil organizada. Las autoridades educativas indicaron que este tipo de intervenciones urbanas mejora el paisaje urbano y funciona como una herramienta didáctica complementaria en la educación de los estudiantes.
