Ante la falta de espacios dignos para atender a infantes que viven al interior de los Centros de Readaptación Social, diputados exigieron garantizar condiciones óptimas que fortalezcan los vínculos familiares y la participación responsable de las redes de apoyo.
La propuesta busca impulsar procesos más efectivos de readaptación y reintegración social de las personas privadas de la libertad mediante modificaciones a la Ley de Ejecución de Penas del Estado de Hidalgo, con el fin de asegurar espacios maternales dignos y fomentar la corresponsabilidad familiar en los centros penitenciarios.
La diputada Johana Montcerrat Hernández Pérez, integrante del Grupo Legislativo General Felipe Ángeles PRI, expuso que actualmente 17 niñas y niños viven con sus madres en los CERESOS de Pachuca, Tulancingo, Molango, Actopan y Tula.
De acuerdo con el Informe Anual de Centros de Reinserción Social Hidalgo 2025, elaborado por la CDHEH, las madres permanecen con sus hijas e hijos en el área femenil de cinco penales de la entidad.
La legisladora precisó que, de los 12 centros penitenciarios del estado, solo en cinco habitan menores junto a sus madres, como lo permite la Ley Nacional de Ejecución Penal hasta los tres años de edad.
En el CERESO de Pachuca viven cuatro niñas y niños bajo el cuidado permanente de sus madres. En Molango se encuentra un bebé de un año; sin embargo, el penal carece de un área maternal y de espacios para talleres de estimulación temprana o desarrollo infantil.
En Actopan se reportó un bebé de seis meses. Mientras tanto, en Tula viven dos niñas y un niño, además de dos mujeres embarazadas.
En ese centro penitenciario existe un espacio exclusivo y seguro para las madres y sus hijas e hijos, condición que no se replica en el CERESO de Tulancingo.

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