- Los afectados denuncian amenazas y exigen una solución para ordenar el comercio en la zona
La proliferación de puestos ambulantes en San Alejo ha intensificado el conflicto con los comerciantes establecidos, quienes denuncian competencia desleal, invasión de espacios y falta de regulación. El problema persiste mientras los locatarios aseguran que no saben a qué autoridad acudir para exigir orden en esta zona considerada tramo federal.
Los comerciantes señalan que han solicitado la intervención de la Dirección de Reglamentos y de Mercados del Ayuntamiento de Tulancingo, pero la respuesta ha sido que, por tratarse de un tramo federal, el municipio no tiene competencia para actuar.
Francisco C.S., propietario de un negocio de comida con más de 10 años de antigüedad en el lugar, recordó que anteriormente inspectores municipales realizaron operativos para retirar algunos puestos informales. Sin embargo, las acciones no tuvieron continuidad. Posteriormente, la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), hoy Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), efectuó inspecciones y emitió apercibimientos sin lograr una solución permanente.
Actualmente, los locatarios estiman que hay decenas de puestos semifijos dedicados a la venta de comida, ropa, frutas, verduras, artículos de telefonía y herramientas. Algunos ocupan las banquetas y parte del acotamiento, lo que dificulta el paso peatonal y representa un riesgo vial.
A este escenario se suman las amenazas que, según comerciantes que pidieron el anonimato, han recibido para que dejen de presentar quejas.
Los afectados también cuestionan las condiciones de operación de los vendedores informales, pues aseguran que los negocios establecidos cubren rentas, servicios, impuestos y licencias, además de cumplir con las disposiciones sanitarias y de Protección Civil.
La tensión aumentó recientemente cuando algunos vendedores retiraron letreros que prohibían instalar puestos, los cuales fueron quitados de inmediato.
Ante la falta de resultados, los comerciantes establecidos exigen una mesa de diálogo entre el Ayuntamiento de Tulancingo, la SICT y el Gobierno estatal para definir competencias, censar los puestos y establecer una zona de reubicación que no afecte la vialidad ni perjudique a los negocios de San Alejo.
Mientras tanto, el conflicto continúa sin una solución clara y los locatarios esperan que las autoridades asuman su responsabilidad.
