La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano culminó la identificación de viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo, con lo cual se definirá la reubicación de las familias que habitan en veintitrés municipios afectados por la vaguada de octubre del año pasado.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Julio Valera Piedras, en las asambleas realizadas para abordar la reubicación de las familias que sufrieron algún daño y se encuentran en zonas consideradas de alto riesgo participaron mil 646 personas.
De ellas, 339 reportaron contar con un terreno propio.
Tras atender la emergencia, el gobierno ha buscado poner en marcha acciones que permitan trasladar a las personas que se encuentran en zonas de alto riesgo y evitar que pudiera repetirse un desastre.
Como parte de la estrategia se cuenta con un apoyo económico instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum para las familias que abandonarán sus viviendas.
En los casos donde existen terrenos viables también se contempla la posibilidad de construir casas a través de los mecanismos federales de vivienda.
Para avanzar en este proceso se pusieron en marcha 23 Mesas de Planeación, una por cada uno de los municipios involucrados.
En ellas participaron autoridades estatales y municipales y se integró un padrón común de las posibles comunidades que serían afectadas ante un siniestro.
Una vez integrado este padrón, brigadas de geólogos, topógrafos, ingenieros y especialistas realizaron recorridos de campo e inspeccionaron al 100 por ciento las comunidades acordadas por todos los órdenes de gobierno.
El objetivo fue identificar terrenos inestables y viviendas cuyas condiciones pudieran representar un riesgo para sus moradores.
A partir de estos dictámenes se comenzó a trabajar en la reubicación y en una nueva fase se elaboraron rutas y se identificaron las viviendas y sus habitantes.
Con todos estos estudios y dictámenes se buscó también contar con suelo seguro disponible en la Sierra y la Huasteca.
El proyecto ya se encuentra en su última etapa.
