El crecimiento de la mancha urbana hacia las partes altas del oriente de Tulancingo ocupa aproximadamente 133 hectáreas de terrenos ejidales donde se encuentran las colonias Progresistas 2000, 2 de Agosto y Roma.
Armando Pérez Alcíbar, secretario de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Medio Ambiente, informó que el municipio modificará el Programa Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU) para reconocer como habitacionales esas zonas que actualmente aparecen clasificadas como “agrícola tecnificado”.
El funcionario señaló que se trata de asentamientos con varios años de existencia y que la presencia de viviendas, algunas de gran tamaño, demuestra que el crecimiento no es reciente.
La superficie irregular comprende terrenos de los ejidos El Paraíso y Zapotlán de Allende donde se han desarrollado calles y viviendas sin una regularización plena de los predios.
El PMDU 2022 identifica a ambos ejidos entre las zonas con concentración de asentamientos irregulares y advierte que el fenómeno se extendió de uno a otro.
El documento señala además que 5.81 por ciento de las viviendas del municipio correspondían a asentamientos irregulares dispersos en zonas ejidales.
Pérez Alcíbar aclaró que modificar el PMDU será apenas el primer paso y no regularizará automáticamente la zona, debido a que los terrenos mantienen condición ejidal.
Antes de introducir servicios públicos tendría que resolverse su situación jurídica, obtener el dominio pleno y realizar levantamientos para definir lotificaciones y alineamientos.
Después deberán obtenerse dictámenes urbanos, ambientales y de Protección Civil.
Con estos procesos cumplidos podría analizarse la introducción plena de servicios y una eventual municipalización.
La colonia 2 de Agosto, registrada como localidad rural en el marco geoestadístico del INEGI, cuenta con 743 habitantes.
Progresistas 2000 y Roma forman parte de asentamientos urbanos menores sin cifras de población individualizadas públicamente.
El secretario señaló que el crecimiento hacia esta zona ha disminuido en los últimos años.
Debido a que los terrenos son ejidales, el municipio no podría establecer por cuenta propia medidas como bardas, zanjas o vegetación para contener la expansión urbana, por lo que sería necesario llegar a acuerdos con los ejidatarios.
Mientras tanto, las nuevas construcciones realizadas sin autorización pueden ser multadas y detenidas. Pérez Alcíbar confirmó que el municipio ya ha intervenido obras de este tipo mediante la detención de trabajos y la aplicación de sanciones a los responsables.

