Debido a la situación actual que prevalece en la conservación del ajolote en Hidalgo, sumada a su falta de conservación, Semarnath apuesta por retomar un proyecto para conservar a la única especie: Ambytoma Velasci del Altiplano.
Funcionarios de la Semarnath visitaron Anemitilkalli, laboratorio de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural en Xochimilco, para adoptar el modelo y ponerlo en marcha y convertir al predio en un área natural protegida o bien, en Unidad de Manejo Ambiental para no repetir errores.
También conocida como salamandra de meseta, única especie oficialmente registrada en el territorio hidalguense, ahora, se busca que se mantenga en jagüeyes, bordos y arroyos fríos, es decir, lograr una reproducción eficaz.
El manejo inadecuado del ajolote en Atitalaquia provocó que el ajolotario inaugurado en 2024 se extinguiera, puesto que hubo una pérdida del 60 por ciento del agua por una filtración y sin ajolotes.
En México hay 17 especies de ajolote, de estas 16 son endémicas y 15 están en riesgo; la de Hidalgo está catalogada como protección especial.
Anteriormente, dicha especie se podía localizar en el Lago de Tecocomulco situado entre Tepeapulco y Almoloya; en los humedales de Apan, Singuilucan, Cuautepec, Acatlán y en presas, bordos del Valle de Pachuca.
De acuerdo con la Comisión de Áreas Protegidas y la UNAM dicha especie se encuentra amenazada debido a la contaminación por coliformes fecales, extracción de agua, introducción de carpa y rana toro, aunada la extracción ilegal para su venta como mascota o remedio casero.
