Con un margen de apenas dos días entre los procesos de asignación, el gobierno municipal de Tulancingo entregó dos contratos de obra pública por la vía de la adjudicación directa a un mismo proveedor: la empresa Lecort Innovación en Construcción, S.A. de C.V., ubicada en Pachuca.
Ambas asignaciones, orientadas a la imagen urbana y al control peatonal, representaron un ejercicio de recursos públicos por un total de 1 millón 762 mil 404.76 pesos (con I.V.A. incluido) ejecutados entre abril y junio de este año, de acuerdo con la información recabada en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT).
Para eludir el concurso abierto mediante licitación pública, la administración municipal que encabeza la morenista Lorena García Cázares, fundamentó ambas asignaciones en los artículos 31, 33, 34, 51 y el párrafo segundo del artículo 47 de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas para el Estado de Hidalgo.
No obstante, la invocación del artículo 51 —norma que regula de forma restrictiva los casos de excepción para adjudicar de manera directa—, pone bajo la lupa si los criterios de urgencia o las hipótesis legales realmente justificaban entregar de forma paralela y fraccionada ambos convenios a un único contratista.
El primer procedimiento, registrado bajo la clave MTB-OP-AD-RECFIS-002/2026, se signó el 27 de abril de 2026 por un monto de 913 mil 909.04 pesos. El objeto contractual consistió en la pintura de puentes peatonales distribuidos en las principales vialidades del municipio, estableciendo un plazo de ejecución de 60 días naturales que comprendió del 27 de abril al 25 de junio.
De manera subsecuente, el 29 de abril de 2026, la autoridad municipal formalizó el segundo procedimiento bajo la nomenclatura MTB-AD-RECFIS-03/2026, por un importe de 848 mil 095.72 pesos, para los trabajos de “Suministro y Colocación de Malla Reja de Acero para Control Peatonal bajo Puentes Peatonales, Acceso Poniente a Tulancingo”, fijando un periodo idéntico de ejecución de 60 días naturales que concluyó el 27 de junio.
Inconsistencias presupuestales
El análisis de los oficios de validación de recursos emitidos por la Secretaría de la Tesorería y Administración —firmados por el encargado del despacho, José Valentín Anaya Méndez—, deja al descubierto un esquema de planeación financiera que mezcla recursos de distintos ejercicios fiscales.
Ambos proyectos convergieron en la misma partida del Clasificador por Objeto de Gasto (COG), etiquetados bajo el rubro “614003 Urbanización Municipal”.
A pesar de que ambos proyectos fueron autorizados, validados y ejecutados a lo largo de 2026 (con fechas de emisión de los oficios del 1 de abril de 2026 y conclusión de plazos en junio de ese mismo año), los documentos oficiales revelan que en el caso de la obra de pintura de puentes (oficio MTB/STA/JVAM/OV/168/2026), la Tesorería avaló el recurso basándose en el Presupuesto de Egresos del Municipio de Tulancingo de Bravo para el ejercicio fiscal 2025, encuadrándolo dentro del fondo de Recursos Fiscales (RECFIS) 2025.
Por su parte, para la colocación de mallas de acero (oficio MTB/STA/JVAM/OV/165/2026), la dependencia modificó el criterio al señalar que los fondos provienen del Presupuesto de Egresos 2026, pero remitiendo de forma simultánea al mismo fondo RECFIS 2025.
Contraste cromático de puentes
En los documentos oficiales y en las descripciones de los procedimientos no se especifica cuáles son los puentes peatonales que debieron ser intervenidos con los más de 913 mil pesos asignados a la pintura.
A pesar de que los trabajos debieron concluir a finales de junio pasado, a la fecha —ya entrado septiembre—persisten estructuras sin pintar, como el puente peatonal ubicado en la entrada de la colonia Pedregal de San José.
Mientras que en otros puntos donde sí hubo intervención, como el puente de la Universidad Tecnológica de Tulancingo y Plaza San Francisco, los puentes pasaron del verde al amarillo.



