Pobladores del ejido San Miguel Detzani, en Zimapán, protestaron la mañana de ayer en la sede del Poder Ejecutivo de Hidalgo para exigir la liberación de Ramón y Martín, detenidos el 6 de julio por los delitos de obstaculización de vías y robo de vehículos.
En entrevista, afirmaron que ambos, comisionado y excomisionado, se encuentran presos por no querer firmar un convenio con la empresa minera Balcones, para la extracción de minerales.
“Los están presionando con una detención que no es orden de aprehensión según, es una medida cautelar. No puede ser posible que tengamos presos políticos en Hidalgo. Don Julio Menchaca, ¿qué le pasa? ¿Mañana quiere dar un informe? Un informe, ¿de qué se trata? ¿De impunidad, de injusticia? ¿Cómo es posible?”, señaló uno de los inconformes.
Afirmaron que la empresa no cuenta con un convenio con los ejidos pasado por asamblea.
“El convenio no fue pasado por asamblea, por lo tanto es inválido, están robándose el material del ejido y esto lo han hecho por años. Ridículo y vergüenza les debe de dar que les pagan 10 mil pesos anuales por usar una mina, cuando sus ganancias son multimillonarias”, expuso.
Los quejosos dijeron que las minas son el patrimonio de su familia.
“Fueron detenidos el día 6 de julio en una audiencia amañada que no hubo, no hay orden de aprehensión. Simplemente los subieron a una patrulla, se los llevaron y están recluidos en Ixmiquilpan. Y cualquier cosa que les pase hacemos responsable a Claudia Sheinbaum, a Julio Menchaca, al presidente municipal y a todas las autoridades del estado y del país, porque todos tienen conocimiento de esta gran injusticia”, añadió.
Insistieron en que los tienen “secuestrados” en el penal de Ixmiquilpan para presionarlos y que firmen un contrato.
“Están detenidos porque les fabricaron un delito, de obstaculización de vías, cuando ellos ni siquiera estaban en el lugar, y robo de vehículos de la empresa, que ya los fue a recoger y ya están trabajando”, agregó el quejoso.
Sostuvo que los ejidatarios se han puesto en un campamento de resistencia hasta llegar a buenos acuerdos con la empresa.
“La empresa no ha querido dar la cara, negociar, dialogar, y como ejidatarios que están queriendo su justicia, pues han tenido que hacer justicia ellos mismos”, expuso otra manifestante.
