La muerte de un hombre dentro de un anexo de rehabilitación en la colonia Vicente Guerrero ha derivado en señalamientos por presuntos malos tratos y en una investigación ministerial tras la denuncia de la familia.
Ricardo San Juan Velasco denunció que su hijo, Jesús Ricardo San Juan Mérida, de cuarenta y un años, fue entregado sin vida tras permanecer internado en el anexo “Volver a Empezar”, ubicado en la calle Carrillo Puerto, en la colonia Vicente Guerrero, de Tulancingo, luego de que la familia buscara apoyo para tratar sus adicciones.
El padre aseguró que ingresó a su hijo el sábado 20 de junio con la intención de que recibiera rehabilitación, pero fue notificado de su fallecimiento el 24.
De acuerdo con la versión que recibió de personal de una clínica particular ubicada en la en el centro de la ciudad, la causa de muerte habría sido asfixia por sumersión.
Sin embargo, el padre afirmó que el cuerpo presentaba signos de violencia y sostuvo que la explicación médica no fue clara, ya que no le proporcionaron mayores detalles y los responsables del anexo habrían desaparecido tras los hechos.
Un testimonio de otro interno, que pidió permanecer en anonimato por temor a represalias, señaló que dentro del centro se habrían registrado agresiones físicas en contra del joven, a quien presuntamente golpearon con raquetas en los glúteos hasta agotarlo y posteriormente lo habrían sometido a baños con agua fría.
Este relato apunta a posibles prácticas de castigo físico al interior del lugar, las cuales están prohibidas por la normativa vigente para centros de rehabilitación.
El caso ha reavivado señalamientos previos contra el anexo “Volver a Empezar”, donde ya se habían reportado presuntos abusos y condiciones inadecuadas por parte de internos y vecinos de la colonia Vicente Guerrero, quienes han mencionado gritos durante la madrugada y salidas irregulares de personas internadas.
San Juan Velasco presentó una denuncia ante el Ministerio Público y exigió a la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo una investigación a fondo para esclarecer las causas del fallecimiento y determinar posibles responsabilidades.
Afirmó que su hijo ingresó con vida al centro y fue devuelto sin vida, por lo que cuestionó cuántos casos más serían necesarios para que estos establecimientos sean clausurados.
No se han reportado personas detenidas ni tampoco acciones de clausura contra el anexo señalado, mientras la familia mantiene su exigencia de que el caso sea esclarecido y se determinen posibles responsabilidades.
