El gobierno del estado emitió un posicionamiento durante la conferencia semanal sobre el proyecto del basurero Siete Mezquites, ubicado en terrenos de Tula.

De acuerdo con pobladores de municipios vecinos como Tezontepec de Aldama, el proyecto podría afectar los mantos freáticos de los que se abastecen de agua potable alrededor de 300 mil personas.

Durante la conferencia, el gobierno estatal aclaró que el proyecto para instalar este relleno sanitario pertenece a una empresa privada.

También señaló que, hasta este día, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo no ha otorgado ninguna autorización para su operación.

El relleno sanitario se construye en la comunidad de Teocalco, perteneciente al municipio de Tula.

El proyecto pretende atender la disposición final de los residuos generados en esa demarcación.

Sin embargo, sus posibles efectos alcanzarían a comunidades de otros municipios.

Las autoridades estatales subrayaron que el proyecto no fue promovido ni diseñado por el gobierno del estado.

Se trata de una inversión privada que deberá cumplir con el procedimiento ambiental establecido antes de iniciar cualquier operación.

Además, ante una eventual instalación del relleno sanitario, el proyecto estará sujeto a revisiones y permisos que hasta el momento no existen.

En caso de detectar incumplimientos a la legislación, la Secretaría de Medio Ambiente cuenta con facultades para iniciar procedimientos sancionadores.

Estos procedimientos podrían dirigirse tanto contra particulares como contra autoridades municipales que resulten responsables de vulnerar la normatividad aplicable.

El proyecto ha provocado inconformidad en la región sur del estado. Habitantes de municipios como Tezontepec, Progreso, Mixquiahuala, Francisco I. Madero y Tetepango han expresado su preocupación por los posibles efectos ambientales.

Entre los principales riesgos se encuentra la contaminación de los mantos freáticos a través de lixiviados.

Los pobladores también han señalado presuntas irregularidades.

Entre ellas están la falta de una manifestación de impacto ambiental y el desconocimiento sobre los supuestos estudios realizados ante la Secretaría de Medio Ambiente.

Ante esta situación, habitantes de esas demarcaciones han denunciado que en el sitio ya se realizaron actividades de depósito de desechos.

Por ello, exigieron retirar los residuos que presuntamente fueron colocados en la zona. El objetivo es evitar posibles afectaciones a los acuíferos del Cerro Colorado.

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