La unidad de rescate animal de Tulancingo dejó de realizar recorridos generales para levantar animales y ahora sólo interviene cuando existe un reporte o una denuncia ciudadana, como parte de los cambios que se prevén para actualizar la normativa municipal en la materia.

Erika López Montoya, titular de la Dirección de Sanidad municipal, informó que este procedimiento será uno de los aspectos considerados en la actualización del Reglamento para la Protección, Posesión y Control de Animales de Compañía de Tulancingo, que deberá modificarse durante este año.

La funcionaria explicó que la unidad ya no realiza recorridos para levantar animales de manera indiscriminada, sino que su intervención debe responder a una situación específica sustentada en un reporte o una denuncia ciudadana.

Señaló que la revisión del reglamento comenzó a partir de una solicitud realizada durante el Foro de Bienestar Animal del año pasado, con participación del gobierno del estado.

El objetivo es armonizar la normativa municipal con la estatal, debido a que el reglamento de Tulancingo presenta aspectos que requieren actualización.

López Montoya indicó que es necesario empatar ambas normativas, debido a que la municipal se encontraba un poco desfasada respecto de la estatal.

Añadió que ya existen avances y que los trabajos continúan.

El nuevo reglamento también busca reforzar las obligaciones de los propietarios de animales, particularmente ante un problema que continúa siendo visible en parques, calles y espacios destinados a peatones: las heces de mascotas que no son recogidas por sus responsables.

Como ejemplo, López Montoya señaló el Sendero Intermunicipal de Movilidad Alterna, donde, pese a la existencia de papeleras y señalización, continúan encontrándose excretas y personas que pasean perros sin correa.

La propuesta de actualización contempla además una multa para quienes no recojan las heces de sus mascotas, aunque la funcionaria aclaró que esta modificación todavía no está autorizada.

La iniciativa surgió también de trabajadores de Parques y Jardines, quienes enfrentan esta problemática durante sus labores cotidianas.

Por ello, una de las posibilidades es involucrar a este personal como observadores para recabar evidencias de quienes incumplan la disposición y posteriormente iniciar el procedimiento correspondiente.

López Montoya reconoció que actualmente sólo cuentan con dos inspectores, por lo que el personal disponible resulta insuficiente para atender todas las necesidades.

Ante esta limitación, planteó involucrar a trabajadores de otras áreas y buscar establecer, antes de concluir la actual administración, algún comité o mecanismo que permita fortalecer la aplicación de las sanciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *