La muerte de un interno dentro del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tulancingo encendió nuevamente las alertas al interior del centro penitenciario, donde ya se han registrado tres suicidios en los últimos nueve meses.

El hecho ocurrió alrededor de las seis y media de la mañana del lunes, cuando personal del penal encontró a un hombre de cincuenta años de edad, identificado con las iniciales A.P.I., en el área de sentenciados.

De acuerdo con los primeros reportes, fue localizado suspendido del cuello en uno de los baños.

Aunque todavía fue trasladado al consultorio médico del Cereso, minutos después se confirmó que ya no presentaba signos vitales.

Ante ello, se notificó al Ministerio Público y peritos en criminalística iniciaron las diligencias correspondientes. Posteriormente, los familiares del fallecido fueron informados de lo ocurrido.

Las primeras investigaciones apuntan a un suicidio.

Asimismo, se dio a conocer que el interno enfrentaba un proceso penal por el delito de violación agravada y que anteriormente ya había atentado contra su vida, por lo que recibía atención psicológica.

Con este caso suman tres suicidios registrados en el Cereso de Tulancingo en un periodo de nueve meses.

El 4 de septiembre de 2025 fue encontrado sin vida en su dormitorio el entonces director del centro penitenciario, identificado con las iniciales M.H.

Días después, el 22 de septiembre, otro interno de cuarenta y dos años fue hallado sin signos vitales en el sanitario de su celda.

La muerte ocurrida este lunes se suma a esos antecedentes y vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones de atención y seguimiento a la salud mental dentro del penal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *