La crisis de inseguridad que afecta a la zona sur del estado y en particular a Tezontepec de Aldama alcanzó también a los ejidatarios, quienes denunciaron robos con violencia y asaltos constantes.
Además, expusieron que en los últimos días dos campesinos perdieron la vida en hechos vinculados con la delincuencia.
La comisaría ejidal de esa demarcación indicó que la falta de seguridad ha impactado de manera directa al campo, por lo que en distintas ocasiones solicitaron la instalación de módulos de vigilancia para atender esta problemática.
Los productores acusaron que las autoridades municipales encabezadas por la alcaldesa Ana María Rivera han sido omisas ante los hechos delictivos registrados en el ejido.
Detallaron que son frecuentes los robos de maquinaria, camionetas y motocicletas utilizadas para las labores agrícolas.
A ello se suma el hurto de cosechas, situación que representa un fuerte golpe económico para los campesinos.
Ante este panorama, los ejidatarios acudieron a la Secretaría de Gobierno para pedir apoyo y frenar los actos delictivos que afectan al sector.
Tras la reunión con autoridades estatales, dieron a conocer que ya cuentan con el respaldo de la Séptima Coordinación de la Guardia Nacional.
Precisaron que el comandante Edgar Coria acordó realizar rondines en el ejido, principalmente en las zonas consideradas focos rojos, además de instalar un módulo de la Guardia Nacional para atender a los campesinos y llevar un registro de quienes cuentan con armas de fuego permitidas.
Los ejidatarios advirtieron que la inseguridad en la región ya es insostenible. Apenas el martes fueron detenidos los mandos policiacos de esa demarcación, así como un exagente, acusados de narcomenudeo y quienes actualmente permanecen en prisión.
