La crisis ambiental en la zona de Tula y Tepetitlán, marcada por la plaga del mosquito Culex que se ha intensificado en los últimos días, tiene su origen en omisiones institucionales como la falta de fumigación durante la administración del exalcalde Manuel Badillo.
El tema incluso forma parte de la carpeta de investigación que derivó en su detención dentro de la llamada Estafa Siniestra.
El secretario general del Partido Verde Ecologista, Gustavo Magaña, expuso que la proliferación del mosquito está ligada al crecimiento descontrolado del lirio acuático en la presa.
Señaló que esta situación se relaciona con el presunto desvío de recursos en Tula, ya que la autoridad municipal de entonces no realizó la trituración de la planta, lo que hoy impacta en la crisis.
Explicó que la falta de recursos para atender el lirio, que cubre casi todo el espejo de agua, permitió su expansión y con ello la reproducción masiva de mosquitos que afectan a las comunidades ribereñas.
Añadió que esta omisión derivó en condiciones críticas, sobre todo en localidades de Tepetitlán, donde los habitantes enfrentan una presencia constante de insectos que puede considerarse inhumana.
Ante este escenario, planteó la necesidad de que los tres niveles de gobierno atiendan el problema con urgencia.
Advirtió que la plaga impacta tanto a la población como a los animales, ya que las picaduras pueden provocar enfermedades.
Indicó que el problema responde a falta de voluntad y de recursos, por lo que su atención no puede postergarse.
Alertó además que la ausencia de fumigación podría agravar el panorama y que pobladores ya han advertido posibles acciones para exigir soluciones.
Finalmente, sostuvo que la maquinaria enviada resulta insuficiente o inoperante, por lo que se requiere una intervención integral de los tres órdenes de gobierno para erradicar la plaga, en lugar de mantener medidas temporales como hasta ahora.

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