La instalación de topes sin señalización en la carretera federal México-Tuxpan, vía libre, ha generado riesgos para automovilistas y transportistas. En las últimas dos semanas se han reportado al menos tres choques por alcance, principalmente entre San Alejo y Santa María Asunción, en Tulancingo.
En este tramo, personal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) colocó reductores de velocidad sin el balizamiento correspondiente, lo que dificulta que los conductores adviertan su presencia con anticipación.
Operadores de unidades pesadas y del transporte público manifestaron su inconformidad. Aunque reconocen que los topes ayudan a reducir la velocidad, señalaron que la falta de advertencias obliga a realizar frenados intempestivos, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
Aarón Rosales, operador de un camión Torton, consideró necesario alertar a los conductores sobre la ubicación de los reductores, pues los frenados repentinos pueden provocar colisiones, especialmente cuando se trata de vehículos pesados.
Ante esta situación, los transportistas buscarán un acercamiento con el delegado de la SICT en Hidalgo para solicitar la señalización inmediata de los topes y una revisión integral del tramo.
A este problema se suma la presencia de comercio informal en la zona de San Alejo. Los inconformes denunciaron que no se respeta el derecho de vía federal y que la señalización oficial es utilizada para exhibir y vender mercancía, como ropa y artículos de ornato.
Según los transportistas, esta práctica reduce la visibilidad y representa un riesgo adicional para quienes circulan por la carretera.
