La pausa temporal en los trabajos de reencarpetamiento de la carretera Tulancingo-Cuautepec, a la altura de la colonia El Banco, ha generado molestias entre comerciantes, quienes reportan dificultades para ingresar a sus propiedades, acumulación de polvo y una disminución en las ventas de sus establecimientos.
Las labores comenzaron con el retiro de la carpeta asfáltica y la nivelación de la base de rodamiento.
Sin embargo, después de dos o tres días de actividad, la maquinaria y el personal se retiraron del lugar, por lo que el tramo quedó prácticamente en terracería.
De acuerdo con habitantes y propietarios de negocios ubicados a lo largo de la carretera, el retiro del asfalto dejó algunas banquetas y rampas de acceso considerablemente por encima del nivel actual de la superficie de rodamiento.
Esta situación dificulta o impide el ingreso de vehículos a talleres y otros establecimientos.
Diana, propietaria de una rosticería sobre esta vialidad, señaló que el polvo generado por el paso de los vehículos afecta su actividad comercial y ha repercutido en sus ventas.
A estas condiciones se suman las dificultades de acceso que enfrentan sus clientes.
Una situación similar afecta a los propietarios de establecimientos dedicados a la venta de medicamentos y artículos de limpieza.
Según señalaron, la falta de espacios adecuados para estacionarse ha reducido la afluencia de compradores y, en consecuencia, sus ingresos.
Los comerciantes afectados indicaron que no recibieron información sobre los motivos de la suspensión ni sobre una fecha estimada para reanudar los trabajos.
Mientras tanto, entre los habitantes comenzó a circular la versión de que las lluvias registradas durante los últimos días habían provocado la interrupción temporal de las labores.
Al respecto, Armando Pérez, secretario de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Medio Ambiente de Tulancingo, informó que la pausa obedeció a dos factores: las condiciones de lluvia y el retraso en la llegada de una perfiladora de asfalto.
El funcionario explicó que, según la información proporcionada por los responsables de la obra, la maquinaria requerida ya se encuentra en camino para continuar con los trabajos en la carretera.
Mientras tanto, vecinos y comerciantes esperan que las labores se reanuden para recuperar las condiciones de acceso a sus propiedades y reducir las afectaciones que, aseguran, les ocasiona la obra inconclusa.

