- Cada día la gente oye menos noticias
- Redes sociales, noticias negativas…
- Morena no termina con sus rebeldías
Los motivos pueden ser múltiples.
Pero el resultado es único: las audiencias de los medios electrónicos tradicionales van a la baja consistentemente, aunque se busquen formas de atracción.
Alarmada, la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT), dedicó su reunión semanal a analizar esta creciente pérdida.
Se centraron en especial en los radioescuchas de los noticieros informativos, caso donde más sienten el descenso.
Hablan de diferentes caídas, algunas de 40 por ciento de manera acelerada y otras no tanto, pero términos generales de un 21 por ciento en cinco años.
Partieron de los números del organismo dedicado a estudiar tanto sus flujos publicitarios como las condiciones generales del mercado, el INRA.
Llegaron a una conclusión terrible:
A estas alturas quienes encienden sus radios y televisores para escuchar noticias no suma siquiera unos tres millones de aparatos.
Hablamos de plataforma informativas en los tres turnos, mañana, tarde y noche de las cadenas del Valle de México, varias de ellas con repetidoras en el resto del país.
EL DESENCANTO
GENERAL
Aquí viene lo interesante.
¿Cuál es la causa?
A manera de autojustificación pueden pensar en el crecimiento de las redes sociales porque se multiplican los influencers y cada día son más consultados por los usuarios de telefonía celular, en especial los jóvenes.
En segundo lugar, la gente está cansada de escuchar noticias negativas: asesinatos, secuestros, robos y en general cuanto les es adverso como malos servicios públicos.
En tercera instancia estaría la pérdida de fe en el discurso público porque su oferta no coincide con cuanto reclama por ejemplo en atención médica, educación y demás.
La autocrítica puede llevar también a un cuarto fenómeno: las coberturas no satisfacen las necesidades de cuanto el público quiere escuchar.
Tanto elemento lleva hacia un desánimo general y quizá afecte todo, economía nacional, inflación, inseguridad, desesperanza política y falta de representación partidista.
Resultado: el noticiero más escuchado apenas rebasa los 250 mil oyentes diarios y de ahí siguen a la baja hasta unos cuantos miles de algunos, lo cual lleva al círculo perverso de menos audiencia, menos publicidad y menos ingresos.
Crisis general.
Aquí no estamos para dar nombres de los conductores, pero sí vale para una reflexión de empresarios radiofónicos e investigar qué quiere oír y ver la gente.
El dato sirve también a los políticos para guiar sus ofertas de campañas rumbo a las elecciones intermedias del 2027 porque de lo contrario el vaticinio es una baja participación por cansancio.
DISIDENCIAS
MORENISTAS
La cúpula morenista crea muchas esperanzas en los inconformes.
Algunos, a regañadientes, han aceptado premios de consolación como Andrea Chávez la candidatura para alcaldesa de Ciudad Juárez a fin dejar la gubernatura en manos de Cruz Pérez.
Otros como el diputado zacatecano Ulises Mejía Haro se ha incorporado a la Subsecretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en lugar de Leonel.
Rafael Marín Mollinedo va por la presidencia municipal de Benito Juárez, donde se encuentra el puerto turístico de Cancún.
Pero quien no se ha doblado es Raúl Morón Orozco porque, ha aclarado a Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, no busca un cargo cualquiera sino desarrollar un plan de gobierno para Michoacán.
No es el único caso y como no saben qué hacer con él, le han prometido encuestas espejos para saber si supera en popularidad a Carlos Torres Piña, ex procurador y delfín del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Falta ver si le cumplen.
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