Los Segundos Informes de Gobierno de los alcaldes en Hidalgo se han convertido en un escaparate de la ruptura al interior de los cabildos, principalmente en municipios gobernados por Morena.
En menos de 10 días, Tula de Allende, Huichapan, Progreso de Obregón y Tepetitlán registraron protestas de regidores que denunciaron censura, falta de transparencia y restricciones a su participación.
Las manifestaciones incluyeron cartulinas, cruces y cintas en la boca, así como empujones y jaloneos durante los actos oficiales.
En Tula de Allende, la síndica jurídica María Guadalupe Rodríguez Cruz y las regidoras Janeth Martínez Mendoza e Ivonne Ponce Sobrevilla, de la fracción independiente, colocaron cruces de papel en la boca durante el informe del alcalde Cristhian Martínez Reséndiz.
Permanecieron en sus curules sin interrumpir el mensaje, pero se ubicaron detrás del presidente municipal para hacer visible su protesta.
Denunciaron censura, falta de voz y voto efectivo, además de opacidad en obra pública y manejo presupuestal.
En Huichapan, regidores de oposición se manifestaron frente al estrado durante el informe de Yeymi Yadira Solís Zavala con una manta y cinta en la boca.
La intervención del personal municipal para retirar la pancarta provocó jaloneos y golpes. El síndico procurador Israel Bautista Suárez respaldó la protesta y acusó restricciones a la libertad de expresión.
El acto también fue cuestionado por realizarse a puerta cerrada y con acceso mediante pases personales.
En Progreso de Obregón, integrantes del Partido del Trabajo ingresaron con lonas al informe de Lorena Estrada Flores para denunciar falta de obra pública, manejo irregular de recursos y restricciones de acceso.
El retiro del material generó empujones entre trabajadores y regidores.
Mientras tanto, en Tepetitlán, la regidora Ana María Castillo Martínez interrumpió la rendición de cuentas de Ana Elsa Castillo Cea al colocarse frente al estrado y tomar el micrófono de la alcaldesa.
El común denominador fueron las acusaciones de censura y opacidad frente a señalamientos de grilla política por parte de los alcaldes.
Los cuatro informes terminaron con mayor atención en las protestas que en los resultados de gobierno. Morena, por su parte, condenó la actuación del síndico de Huichapan y la calificó como una traición a la confianza ciudadana.
