Las chachalas y las pahuas, frutos característicos de la temporada de lluvias procedentes de la Sierra Norte de Puebla y de la región Otomí-Tepehua de Hidalgo, registraron una alta demanda durante el tianguis del jueves, impulsadas por la presencia de habitantes originarios de esas zonas cafetaleras que las consideran parte de su gastronomía tradicional.
Los comerciantes señalaron que las chachalas se venden en veinte pesos la pieza y explicaron que cada semana llevan más de doscientas al tianguis. Indicaron que la totalidad de la mercancía se agota el mismo día, por lo que incluso reciben pedidos para la siguiente jornada de venta.
Este fruto se caracteriza por ser una vaina alargada que, al abrirse, contiene semillas grandes rodeadas por una pulpa algodonosa, dulce y masticable que proporciona una sensación de frescura. Además, sus semillas se distribuyen de manera uniforme en cada compartimento de la vaina. Su aparición coincide con la floración de las plantas de café durante esta época del año, cuando alcanza su punto óptimo para el consumo.
En el caso de las pahuas, los vendedores explicaron que se trata de una variedad criolla de aguacate que entre julio y agosto alcanza su mejor desarrollo, maduración y sabor. Destacaron que su cáscara es delgada, lisa y brillante, con tonalidades que van del verde claro al oscuro, mientras que su pulpa se distingue por su textura cremosa y su alto contenido de aceite.
Actualmente, el kilogramo de pahua se comercializa entre treinta y treinta y cinco pesos, precio que se ha mantenido estable debido a la buena producción favorecida por las primeras lluvias de junio.
Los tianguistas también informaron que este fruto suele venderse por completo el mismo día, ya que los consumidores conocen que su periodo de maduración es corto y debe consumirse en un plazo máximo de dos a tres días después de que alcanza la suavidad adecuada.
Añadieron que, aunque la pahua goza de gran aceptación entre los consumidores de la región, su comercialización a mayor escala sigue siendo limitada debido a que no resiste traslados prolongados ni procesos de empaque industrial, por lo que su venta continúa concentrándose principalmente en los mercados tradicionales de la zona.
