La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) advirtió sobre la necesidad de que tortillerías y tiendas de barrio modernicen sus operaciones para mantenerse competitivas y evitar el cierre de negocios ante el incremento de los costos operativos y la reducción de las ganancias.
La organización señaló que se ha registrado una menor capacidad de compra de los consumidores, situación que afecta a esta industria.
Por ello, consideró necesario que el pequeño comercio dedicado a la distribución de la tortilla realice cambios estructurales.
El 84 por ciento de la industria utiliza mecanismos de distribución como tiendas de abarrotes, venta casa por casa y otros puntos de comercialización que permiten acercar este alimento a las familias.
Sin embargo, existen dificultades para producir, distribuir y comercializar el producto con rentabilidad debido al aumento de los gastos de operación.
Ante este escenario, la ANPEC consideró que no basta con reducir precios, ya que esto debilita a toda la cadena.
En su lugar, planteó cambios que permitan avanzar hacia una nueva generación de pequeños negocios mediante la digitalización y profesionalización de tortillerías y comercios de barrio.
Entre las propuestas se encuentran un mayor control de costos y ventas, una mejor administración de inventarios, la incorporación de pagos electrónicos y el análisis de los nuevos hábitos de consumo.
De esta manera, la organización sostuvo que la digitalización dejó de ser una opción y se convirtió en un elemento indispensable para la permanencia y competitividad de los establecimientos.
También planteó una alianza entre productores de tortilla y comerciantes para reducir ineficiencias en la distribución.
La ANPEC advirtió que el cierre de una tortillería o de una tienda de barrio tiene consecuencias que van más allá de la pérdida de un establecimiento, debido a que afecta empleos, puntos de abastecimiento y la actividad económica de las comunidades.
