La seguridad de los usuarios del transporte público en la región quedó en entredicho, luego de que, el operador de un microbús de la ruta Acatlán-Tulancingo fue reportado por pasajeros por presuntamente conducir en estado de ebriedad, poniendo en riesgo la vida de más de una docena de personas a bordo.
De acuerdo con reportes de algunos usuarios, los hechos ocurrieron este lunes después del mediodía, en el trayecto comprendido entre las localidades de Vicente Guerrero y Santa Rosa, pertenecientes al municipio de Acatlán.
El conductor de la unidad con número económico 18 y placas de circulación A-53397-K, según testimonios, presentaba aliento alcohólico, habla arrastrada y una conducción errática.
“Se notaba en estado etílico e incluso en ocasiones parecía que se quedaba dormido al volante. En una curva estuvo a punto de chocar de frente contra una camioneta. Todos gritamos”, relató una de las pasajeras que viajaba hacia Tulancingo.
Los usuarios aseguran que el trayecto se convirtió en momentos de pánico, pues c el operador no respetaba su carril, frenaba de forma brusca y aceleraba sin control.
El hecho fue reportado a su llegada a la base de microbuses en Tulancingo, ubicada en la zona centro, donde pasajeros exigieron la intervención inmediata de los supervisores de ruta.
Ahora, el caso quedó en manos de la Secretaría de Movilidad y Transporte del Estado de Hidalgo (SEMOT) y de su Dirección de Vigilancia y Supervisión del Sistema de Transporte Convencional.
De confirmarse la falta, el operador y el concesionario podrían enfrentar sanciones establecidas en la Ley de Movilidad y Transporte del Estado de Hidalgo, que van, desde la suspensión o cancelación de la licencia de conducir del operador y una multa al concesionario de hasta 80 UMAS; retiro temporal o definitivo de la unidad de circulación.
Cabe señalar que, la ruta Acatlán-Tulancingo es una de las de mayor demanda en el Valle de Tulancingo, con cientos de estudiantes, trabajadores y comerciantes que la utilizan diariamente.
