El inmueble abandonado ubicado en la cúspide del cerro del Tezontle, que durante años ha sido objeto de vandalismo, saqueos y ocupaciones irregulares, continúa en proceso de recuperación por parte del gobierno de Tulancingo.
El objetivo es destinarlo a un proyecto que beneficie al Sistema DIF y contribuya a fortalecer los programas de asistencia social.
Aunque las autoridades municipales sostienen que el edificio es propiedad del Ayuntamiento, actualmente se realizan los procedimientos necesarios para acreditar legalmente su pertenencia y evitar irregularidades antes de intervenirlo.
La presidenta municipal explicó que la intención es recuperar un espacio que lleva varios años en desuso y aprovecharlo para generar recursos económicos que puedan destinarse a la atención de los sectores más vulnerables de la población.
De acuerdo con la información proporcionada, el proyecto continúa vigente, pero su ejecución dependerá de que concluya el proceso de regularización del inmueble y se cuente con las condiciones legales necesarias para recuperarlo.
La propuesta contempla que el aprovechamiento del edificio contribuya al fortalecimiento financiero del Sistema DIF Tulancingo, institución que requiere mayores recursos para atender las necesidades de la población.
Con ello se buscaría ampliar las posibilidades de asistencia social, particularmente para las familias que necesitan atención médica, rehabilitación o apoyos que no pueden cubrir con sus propios ingresos.
Hace aproximadamente tres décadas, el inmueble funcionó como restaurante debido a su ubicación en la parte alta del cerro, desde donde se tiene una vista panorámica de Tulancingo.
Posteriormente, fue utilizado como Centro de Enseñanza de Idiomas de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
Al concluir esta etapa, el edificio quedó en desuso y comenzó un proceso de deterioro que se agravó con el paso de los años.
Durante ese periodo fue objeto de vandalismo y saqueo de estructuras metálicas.
Además, se convirtió en un sitio utilizado ocasionalmente como refugio por personas en situación de calle.
Actualmente, el inmueble permanece bajo resguardo y las autoridades municipales han intervenido para retirar a las personas que ocupaban su interior.
Sin embargo, los ingresos no autorizados continúan de manera recurrente, aunque se han mantenido bajo control mediante la intervención de elementos de Seguridad Pública.
