Aunque la pobreza multidimensional en México disminuyó a 29.6 por ciento de la población en 2024, equivalente a cerca de tres de cada 10 habitantes, el acceso a los servicios de salud continúa siendo uno de los principales rezagos sociales, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El organismo informó que la proporción de personas en situación de pobreza pasó de 43.9 por ciento en 2020 a 36.3 por ciento en 2022, hasta llegar a 29.6 por ciento en 2024, lo que representa una reducción de 6.8 puntos porcentuales en los últimos dos años.

Sin embargo, el avance contrasta con las dificultades para acceder a la atención médica. En 2024, 44.5 millones de personas, equivalentes al 34.2 por ciento de la población, carecían de acceso a los servicios de salud. Esta cifra representa un incremento considerable respecto a 2016, cuando la proporción era de 15.6 por ciento.

En materia de vivienda también se registraron avances. La población con carencias relacionadas con la calidad y los espacios de su hogar disminuyó de 12 por ciento en 2016 a 7.9 por ciento en 2024. No obstante, persisten diferencias importantes entre las zonas urbanas y rurales, principalmente en el acceso a servicios básicos.

Mientras que en las ciudades el 5.8 por ciento de la población presenta carencias de servicios básicos en la vivienda, en las localidades rurales la cifra alcanza el 43.8 por ciento, reflejando la desigualdad en las condiciones de vida.

Por entidad federativa, Chiapas encabezó los niveles de pobreza multidimensional, con 66 por ciento de su población en esta condición, seguido de Guerrero, con 58.1 por ciento; Oaxaca, con 51.6; Veracruz, con 44.5, y Puebla, con 43.4 por ciento.

En contraste, Baja California registró el menor porcentaje, con 9.9 por ciento, seguida de Baja California Sur, Nuevo León, Coahuila y Sonora.

El INEGI destacó que la medición de la pobreza multidimensional permite identificar no solo las condiciones económicas de los hogares, sino también las carencias en derechos sociales como salud, educación, alimentación, vivienda y seguridad social.

Los resultados muestran que, pese a la reducción general de la pobreza, el acceso a la salud y las desigualdades entre regiones continúan siendo desafíos importantes para el país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *