En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el activista de la organización Servicios de Inclusión Integral, Rafael Castelán, dio a conocer que la crisis de desapariciones mantiene una tendencia preocupante en la entidad.

Señaló que 2025 fue el año con el mayor número de personas que continúan desaparecidas, mientras que en este 2026, de los más de 500 casos nuevos, 99 no han sido localizados.

Precisó que durante los últimos tres años este problema ha mostrado un crecimiento particularmente visible y advirtió que los jóvenes son uno de los sectores más afectados.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en 2025 se concentraron 280 casos de personas que continúan desaparecidas, 33 por ciento más que el año anterior.

Para 2026, el problema se mantiene.

En los primeros siete meses del año se contabilizaron 549 reportes y, aunque la mayoría de las personas fueron localizadas, 99 permanecen sin ser reintegradas a su núcleo familiar.

En el mismo periodo de 2025 había 75 casos sin localizar, lo que muestra un aumento en el acumulado. La dimensión del fenómeno también ha ido al alza.

Al 10 de agosto de 2026 se registraban mil 599 personas desaparecidas y no localizadas en la entidad, de las cuales mil 501 estaban bajo el estatus de desaparecidas y 58 como no localizadas.

Seis años antes, este registro acumulado era de 414 casos.

Para el activista, los focos rojos deben colocarse en adolescentes y adultos jóvenes. Las personas que desaparecen se concentran principalmente en el rango de entre 15 y 35 años. La afectación también alcanza a niñas, niños y adolescentes.

A mayo de este año, 400 personas registradas como desaparecidas eran menores de 18 años al momento en que ocurrió su desaparición y 55 por ciento eran niñas.

También lamentó la falta de respuesta de las instituciones, situación que ha llevado a las familias a asumir las tareas de búsqueda.

Esta labor recae principalmente en las madres buscadoras, aunque también se han incorporado padres, adultos mayores y jóvenes que buscan a sus familiares desaparecidos.

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