El dirigente de la Sociedad Ecologista Hidalguense, Marco Antonio Moreno Gaytán, consideró que las autoridades han equivocado la estrategia de saneamiento de la presa Endhó, al atenderla de manera aislada y no como parte de un sistema que incluye el río Tula y el tratamiento de las aguas residuales provenientes del Valle de México. Por ello, sostuvo que las fumigaciones no resolverán el problema.
El activista aseveró que las acciones emprendidas en la zona ribereña son temporales e insuficientes mientras continúe el ingreso de aguas negras al embalse. Además, afirmó que las constantes fumigaciones pueden provocar daños a la salud de la población.
Moreno Gaytán sostuvo que invertir en fumigaciones para combatir el lirio acuático y la plaga del mosco Culex representa una pérdida económica y puede agravar los problemas de salud de los pobladores.
Resaltó que el uso constante de químicos, a su juicio, solo daña la salud y no controla el lirio. Consideró que la solución requiere una inversión efectiva en el tratamiento de aguas residuales y políticas que obliguen a los gobiernos y a las empresas a asumir sus responsabilidades antes de verter sus aguas negras hacia Hidalgo.
El dirigente explicó que el lirio es un síntoma de la contaminación de la presa por aguas negras. Señaló que, al aplicar herbicidas, la vegetación muere, se hunde y se descompone, lo que libera fósforo y nitrógeno al agua, nutrientes que favorecen la proliferación del lirio.
Advirtió que, de no cambiar la estrategia, únicamente se gastará dinero sin lograr una solución y persistirá el problema de las picaduras que afecta a la población y a los animales en al menos cuatro municipios de esa región.
“Si la Conagua y la Profepa no realizan una revisión seria y no se restaura el río Tula junto con el saneamiento de la presa Endhó, el problema permanecerá de manera indefinida”, vaticinó el activista.
