El Día de la Candelaria, que se celebrará el próximo lunes dos de febrero, representa toda una tradición: llevar al Niño Dios a la iglesia para que sea bendecirlo.
Sin embargo, vestirlo, también implica toda una actividad que dentro de la fe católica, tiene un gran significado.
De acuerdo con quienes venden estas figuras emblemáticas, los clientes en ocasiones llegan acompañados de los padrinos del Niño Dios y el compromiso es llevarlo durante tres años consecutivos a bendecirlo.
Aunque el primer año, la vestimenta o el ropón, debe ser de color blanco, ya sea de satín, de manta o de raso.
Posteriormente, pueden llevarlo vestido con otros diseños como del Niño Doctor, del Santo Niño de Atocha, de San Judas Tadeo, Niño de la Misericordia, de San Martín de Porres y del Santo Papa, del Niño de la Abundancia, Niño de la Fe, del Trabajo y de la Prosperidad entre otros”.
El 2 de febrero, Día de la Candelaria en la iglesia católica, indica el término del ciclo de la Navidad, se han cumplido 40 días desde el nacimiento del Niño Dios y, por lo tanto, según las creencias antiguas, el tiempo en que la Virgen quedó confinada, por ello el día está dedicado a la purificación de la parturienta.
En un recorrido que Periódico Ruta realizó en el Centro de Tulancingo, los vendedores tanto de Niño Dios como de sus vestimentas, comentaron que los precios oscilan de entre 205 pesos hasta mil 500 o más, acorde los tamaños de las figuras.
