El director de la Oficina de Atención al Migrante en el estado, Manuel Aranda, dio a conocer que derivado de las acciones implementadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como las redadas y el endurecimiento de la política migratoria, se ha reducido en un 95 por ciento el número de personas que intentan llegar al vecino país del norte.
No obstante, explicó que aunque se registra una disminución en los flujos migratorios, las deportaciones se han mantenido con una ligera baja, debido a que actualmente se concentran principalmente en personas que han vivido durante varios años o incluso décadas en Estados Unidos.
Anteriormente, señaló, la mayoría de las personas retornadas a sus países de origen eran migrantes que recién intentaban cruzar la frontera y eran detenidos durante el intento.
El funcionario destacó que las redadas realizadas por oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), han incluido allanamientos en viviendas. A ello se suma que muchas personas han sido disuadidas de intentar cruzar a Estados Unidos, ya que las sanciones se han incrementado y contemplan incluso estancias en prisión.
Remarcó que ahora son ciudadanos que llevaban varios años establecidos en ese país, quienes son deportados a sus lugares de origen, lo que dificulta su reinserción a la vida laboral y productiva, especialmente en el caso de personas de la tercera edad.
Consideró que en el marco de estas redadas, podría registrarse una mayor oposición por parte de ciudadanos estadounidenses, lo cual ya se ha reflejado en el incremento de protestas en diversas ciudades, particularmente en Minneapolis. Indicó que este escenario podría modificar las condiciones actuales para la población migrante.
